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Cuando me vendieron al América, viví un momento amargo: Braulio Luna

 

Ciudad de México, jueves 11 de Noviembre del 2010

  • El Ing. Javier Jiménez Espriú era el presidente de Pumas en aquel entonces
  • Braulio Luna paso de Pumas a América para el Invierno 98

Lo que fue uno de los traspasos más polémicos y criticados de los últimos tiempos, también se colocó como uno de los momentos más amargos en la carrera de un prometedor y talentoso futbolista. Participante en dos Copas del Mundo con la Selección Mexicana, Braulio Luna recuerda como uno de los momentos más "amargos" en su carrera la llegada a las Águilas del América.

El ahora jugador de los Tuzos del Pachuca rememoró que su traspaso de un club a otro se dio sin su consentimiento e incluso cuando el intentó dar marcha atrás con la operación, nada pudo hacer pues su carta ya estaba en posesión de la Directiva americanista en algo que marcó su carrera y que aún recuerda con amargura.

"Fue amargo porque fue fuerte, porque me volteó a toda la gente de los Pumas y como yo declaré tres años atrás que siempre le había ido al América, cada vez que iba a CU era esconderme, era salir con seguridad"

"Uno de los momentos más amargos fue cuando me voy de Pumas al América, porque en ese entonces el Presidente de los Pumas (Ingeniero Javier Jiménez Espriú) dijo que yo me fui al América porque yo quise, algo que no fue cierto. Yo quise dar marcha atrás, me senté a hablar con él en un restaurante y le dije que me quería quedar un año más en los Pumas para salir con más experiencia, más formado, pero me dijo que yo ya estaba vendido", indicó el mediocampista mexicano.

Si bien la rivalidad entre ambas escuadras es inmensa y pasional, casos como el que vivió Luna enriquecen el sentimiento de odio y agrandan las ganas de derrotar al acérrimo rival, en algo que para el ahora jugador del Pachuca resultó un problema más allá de las canchas, pues regresar a Ciudad Universitaria se convirtió en un auténtico suplicio para él y su familia.

"Fue amargo porque fue fuerte, porque me volteó a toda la gente de los Pumas y como yo declaré tres años atrás que siempre le había ido al América, cada vez que iba a CU era esconderme, era salir con seguridad, gente que le va a los Pumas de muchos años me insultaba. Eso fue amargo porque nunca fue como este señor lo dijo", haciendo clara referencia a cuando el Ingeniero Javier Jiménez Espriú era el titular del Patronato de los Pumas y decidió cederlo al odiado rival.

Luna tiene claro que en ese momento su intención era permanecer en la escuadra azul y oro, y a pesar de que no era el equipo de sus amores siempre tuvo un especial cariño por haber debutado ahí y tener la oportunidad de mostrar su talento como futbolista.

Braulio jugó su último torneo con los Pumas en el Verano del 98 y fue traspasado al América para jugar a partir del Invierno del 98 en una experiencia que lo dejó marcado y que aún recuerda con dolor.

"En ese momento no (quería salir), yo pedí quedarme en Pumas pero la transacción ya estaba hecha. Obviamente llegué a un equipo en donde tengo la mayoría de mis mejores amigos y que fue una experiencia enorme estar en una institución como América pero yo había pedido quedarme", aseguró a Medio Tiempo.

OTROS TRASPASOS POLÉMICOS

Como olvidar la transferencia de Enrique Borja de los Pumas al América en el año de 1969, tal fue el escándalo que causó aquella transacción, que el propio delantero amenazó con dejar las canchas, pues no estaba de acuerdo con su traspaso. Borja sentía los colores universitarios en el corazón y el ser vendido al rival más odiado ocasionó que su nivel bajara de cara a lo que fue la Copa del Mundo de México 70.

Raúl Salinas es otro de los jugadores que también sufrió como producto de una negociación entre Pumas y América. El canterano de las Águilas y con los colores azulcremas tatuados en el corazón fue cedido a los Pumas para el torneo de Clausura 2006, situación que no gustó entre la afición universitaria que trató de mala forma al lateral e incluso lo agredió físicamente en una ocasión. La aventura puma de Salinas apenas duró seis meses y terminó por regresar al equipo de sus amores.

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